martes, 28 de diciembre de 2010

Jocosidad Catracha



Entre tantas colas que debemos hacer diariamente en las calles de Tegucigalpa, es casi imposible no perder la paciencia y el buen ánimo. La jocosidad de quien escribió sobre el polvoso vidrio trasero de este vehículo, cambió mi malestar y desesperación, en una gran carcajada! A la vez, me hizo recordar mis años de colegio cuando por falta de educación o por simple ocio, me atreví más de una vez a escribir sobre vidrios polvosos!

Generalmente en nuestro país, la frase trillada sobre estos vidrios es "Lávenme!"...sin embargo, en esta ocasión, el tema de escasez de agua en la capital salió a la luz!

sábado, 11 de diciembre de 2010

En espera de la navidad!


El poder de nuestras manos es excepcional!...tan grande como el de las palabras!
Comparto estos "burritos" elaborados por artesanos hondureños! Los capté en una mesita de "souvenir" en Valle de Angeles. Los trozos de cabulla, madejas y tela, se convierten en obras de arte que evocan recuerdos, canciones y sueños!

Espero la navidad, pero este año, con menos consumismo y afán. Mi felicidad se resume en poder compartir estas fechas tan especiales, con familia y amigos cercanos.

Preocupada!


A pesar su luto, esta vendedora de pinturas en Valle de Angeles, no pierde las esperanzas de mejorar sus ventas. Sin embargo, su rostro refleja una pizca de preocupación, como la mayoría de los microempresarios del país.

lunes, 9 de agosto de 2010

El valor de una libra de nances


A pesar de su embarazo y el fuerte calor, esta mujer se abre paso enmedio de las filas de vehículos en una de las calles más transitadas de Tegucigalpa. Al verla, pienso en muchas cosas para juzgar su atrevimiento. Sin embargo, callo, porque desconozco su historia...puede ser que como miles de Hondureñas, las oportunidades nunca tocaron su puerta. Para los que compran, sepan que el valor de cada libra de nances para ella, va más allá de los pocos lempiras que pagamos!!

lunes, 2 de agosto de 2010

¡Que vivan las minutas!


Los recuerdos de la niñez afloraron fácilmente al encontrarme con este vendedor de "minutas" como le llamamos en Honduras a los raspados (hielo estilo frappé), en una de las calles de la bella Valle de Angeles, a pocos minutos de Tegucigalpa.

¿Quién no amó las minutas durante su niñez?