lunes, 2 de agosto de 2010

¡Que vivan las minutas!

Los recuerdos de la niñez afloraron fácilmente al encontrarme con este vendedor de "minutas" como le llamamos en Honduras a los raspados (hielo estilo frappé), en una de las calles de la bella Valle de Angeles, a pocos minutos de Tegucigalpa.

¿Quién no amó las minutas durante su niñez?